AROMA DEL RECUERDO
Es de madrugada, no consigue dormir y revive los recuerdos de la infancia en la casa de bahareque: la cocina de leña, con sus ollas de barro; el mote con queso, el chocolate, la sopa de arroz con cebada, la haba cocinada, el cuy con papas y más delicias que no olvida su paladar.
No le faltaban las botas que lo acompañaban al río, donde veía a los peces nadar en contra de la corriente. Recorría las montañas, los senderos, los caminos de barro y los sembríos de maíz; veía pastar el ganado y montaba a caballo.
Cuando ordeñaban las vacas, estaba pendiente con su jarro en mano para ser el primero en tomar la leche. La espuma le formaba una especie de bigote e imaginaba que ya era grande; su risa contagiaba a los demás.
Por las noches se sentaba en el portal a contemplar la luna y las estrellas, que contaba una y otra vez. Escuchaba el sonido de los animales nocturnos y el calor de una fogata lo abrigaba.
La neblina le hacía imaginar que estaba en el cielo, caminando en medio de las nubes. No olvida el olor mágico de la naturaleza, no olvida que proviene del campo, no olvida que compartió momentos únicos con su familia, no olvida que es de la serranía, no olvida sus raíces, no olvida sus costumbres y se siente orgulloso de ello.

Hermoso y reflexivo. Dios le bendiga querido Jorgito . Un abrazo fuerte.
ResponderBorrarExcelente reflexión! Gracias por compartir, Dios le bendiga grandemente
ResponderBorrarSuper
ResponderBorrarJorgito, los recueros siempre queda para algo bonito, el corazon se llena se alegría y la vida sigue, ♥️
ResponderBorrarBien estimado Jorge, recuerdos y añoranzas únicos (Danny)
ResponderBorrar✍️lindo, hermoso recuerdo del 💙
ResponderBorrarExcelente historia, te felicito Bro sigue adelante
ResponderBorrar👏👏👏
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