PÉTALOS MARCHITOS
Tomó asiento para oír los versos frente al escenario, observar los gestos sutiles en cada palabra y contemplar cómo la luz bañaba su figura. Luego, conversaron sobre sus recuerdos durante toda la noche.
Mientras sonaba una música suave, una atmósfera romántica acariciaba el lugar; afuera, las lámparas iluminaban las calles ya solitarias de la madrugada.
El frío, la oscuridad y aquella flor de pétalos marchitos los acompañaron como testigos del encuentro. El amanecer avanzaba, dictando el fin de aquel sueño de la adolescencia.
Sus ojos soltaron lágrimas que opacaban su mirada; las manos entrelazadas se negaban a soltarse, como si suplicaran que la noche fuera eterna. Pero la realidad era inevitable: aquel amor no podía ser.
Un beso y un abrazo sellaron la despedida de dos seres que se entregaron al destino, esperando que la vida los volviera a encontrar.

🙂🤔.. lindo
ResponderBorrar