SU MENSAJE
El sonido del celular rompió la calma del momento. El mensaje decía: “¿Nos podemos ver?”. Era él, después de tanto tiempo sin saber de su vida. Respondió: “Está bueno”. Una sonrisa brotó de sus labios, mientras los recuerdos llegaban uno tras otro, con la soledad del instante como testigo silencioso. La cita fue en el lugar de su primer beso, en aquella banca con vista al mar. Ella aparentaba calma, pero por dentro una corriente recorría su cuerpo y la hacía estremecer… hasta que lo vio acercarse, trayendo el pasado al encuentro del presente. Al llegar, ella le dijo: “No has cambiado nada”. Él sonrió, se sentó a su lado y respondió: “Tu mirada es la misma, llena de ternura a pesar de la tormenta”. Hablaron de los momentos compartidos y de sus vidas después del adiós que dejó tantos vacíos. Ambos sabían que había llegado la hora de aclarar lo que había quedado pendiente. Él no justificó su error y ella no le reclamó. No pidió explicaciones; ya no tenían sentido, a pesar de que un dolor ...